Seamos honestos: a nadie le emociona declarar impuestos. Pero si hay algo peor que declarar, es no declarar — porque la deuda con el SAR no se congela: crece sola, mes a mes, aunque tu negocio esté pasando por su peor momento. Aquí te explicamos qué pasa exactamente cuando te atrasas, y qué hacer si ya estás en mora.
Lo que se acumula cuando no declaras
Cuando presentas una declaración fuera de plazo (o no la presentas), se activan tres cargos distintos que se suman entre sí:
1. La multa por presentación tardía
El Código Tributario sanciona la presentación fuera de plazo con una multa calculada sobre el impuesto adeudado, que crece según el tiempo de atraso — desde un 5% si te atrasaste menos de un mes, hasta un 20% cuando el retraso pasa de tres meses.
2. Los intereses
Sobre el impuesto no pagado corren intereses desde la fecha en que debiste pagar, calculados según la tasa que establece la ley. Es como un préstamo que nunca pediste, con el peor acreedor posible.
3. Los recargos por mora
A lo anterior se suman recargos adicionales por el pago atrasado del tributo. La combinación de multa + intereses + recargos hace que una deuda pequeña se vuelva grande sorprendentemente rápido.
Ejemplo real (simplificado): un negocio que debía L10,000 de ISV y se atrasó seis meses puede terminar pagando varios miles de lempiras adicionales entre multa, intereses y recargos. Ese dinero no era del SAR ni tuyo — era de tu negocio, y se perdió por un descuido de calendario.
El costo escondido: quedar sin solvencia fiscal
Las multas son solo la parte visible. Estar en mora con el SAR también significa:
- No puedes obtener tu solvencia fiscal, que hoy te piden bancos, licitaciones públicas y muchas empresas grandes antes de contratarte como proveedor.
- Acumulas obligaciones “fantasma”: si tu RTN tiene registradas obligaciones que ya no usas (por ejemplo, un negocio que cerraste sin avisar), cada mes se genera un incumplimiento nuevo. Lo explicamos en nuestra guía del RTN.
- El problema crece en silencio. El SAR puede notificarte años después, con todo lo acumulado.